20 de abril de 2026.- El deporte de Castilla y León sigue dejando huella en el panorama internacional. En esta ocasión, la capital de Azerbaiyán ha sido testigo del «idilio con el podio» que mantienen las gimnastas del Club Ritmo, Andrea Fernández y Andrea Corral, y la entrenadora nacional, la vallisoletana Ana Pelaz. Su participación en la Copa del Mundo de Bakú se ha saldado con un balance extraordinario: un oro y una plata que confirman que el éxito cosechado en 2025 tiene una sólida continuidad en este arranque de temporada.
Un camino de plata y un broche de oro
El conjunto español demostró desde el inicio una «solidez y regularidad» envidiables. En el concurso general, las españolas se alzaron con la medalla de plata tras sumar una puntuación total de 54,050, situándose en la élite de la gimnasia mundial.
Sin embargo, el momento álgido del torneo llegó en las finales por aparatos. El equipo nacional elevó su nivel de ejecución para proclamarse campeón del mundo en el ejercicio mixto (tres aros y dos mazas). Con una nota de 27,950, el conjunto —integrado por las dos representantes leonesas— se colgó la medalla de oro, superando a las grandes potencias internacionales y enviando un mensaje de autoridad en este inicio de 2026 «que también apunta a lo más alto».
Referentes para la base
Desde los banquillos, la labor técnica de la vallisoletana Ana Pelaz vuelve a ser determinante en la progresión de un grupo que no deja de crecer. Un éxito que también celebran en León, donde la responsable técnica del Club Ritmo, Ruth Fernández, ha querido poner en valor el esfuerzo diario y el espejo que suponen estas deportistas: “En el Club Ritmo hay niñas que las miran, que aprenden, que sueñan”.
Con estos resultados, el trío de Castilla y León reafirma su papel protagonista en el motor de la gimnasia rítmica española, consolidando a la Comunidad como una cantera inagotable de talento internacional.